Condenado por estafa por recibir Bizum de origen ilícito
En una sentencia muy reciente el acusado ha sido condenado por estafa por recibir Bizum de origen ilícito: el autor había recibido en una cuenta bancaria de su exclusiva titularidad dos Bizum, por importe de 500 euros cada uno, desde la cuenta bancaria de la víctima.
La víctima negó haber autorizado las operaciones y afirmó no conocer siquiera al destinatario del dinero.
Alegato defensivo
El condenado recurrió la sentencia condenatoria alegando que no se había acreditado el mecanismo concreto utilizado para ejecutar el fraude y, por tanto, no quedaba probada su participación en la estafa.
Interpretación de los Tribunales
Sin embargo, el criterio sostenido por los Tribunales es que para condenar por un delito de estafa informática no es imprescindible acreditar técnicamente cómo se produjo la manipulación informática que permitió transferir el dinero desde la cuenta de la víctima hasta la del acusado.
La sentencia subraya que quedó plenamente acreditado que el dinero salió de la cuenta de la víctima sin su consentimiento y terminó ingresado en una cuenta bancaria cuya titularidad correspondía exclusivamente al acusado. Ese dato, unido a la ausencia de una explicación razonable sobre el origen de los fondos, constituye una prueba suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia.
Ignorancia deliberada
Por otra parte, tampoco es indispensable acreditar la intervención directa del acusado en el fraude: basta con que el destinatario del dinero asuma que procede de una actuación fraudulenta.
De hecho, los Tribunales rechazan la defensa del acusado basada en el desconocimiento del origen de los fondos y hablan de una “situación de ignorancia deliberada” de quienes reciben ingresos fraudulentos en su cuenta y mantienen una actitud pasiva o deliberadamente indiferente respecto de su procedencia.
“cuentas mulas” o “mulas bancarias”
Las “cuentas mulas” o “mulas bancarias” son personas que permiten utilizar su cuenta bancaria para mover dinero de terceros, normalmente a cambio de una comisión, alegando después desconocimiento sobre el origen de los fondos.
La mayoría de las veces el dinero procede de fraudes digitales y quienes “prestan” su cuenta bancaria para mover el dinero lo saben o lo intuyen por lo que suelen rechazarse por los Tribunales las estrategias defensivas basadas en ese desconocimiento voluntario: “no sabía exactamente el origen del dinero”.
No obstante, también hay personas que han sido engañadas para prestarse a ello con ofertas de trabajo falsas, por ejemplo: “gana dinero fácil desde casa, solamente tienes que recibir transferencias en tu cuenta bancaria y después reenviarlas…”; En estos casos, es importante guardar pruebas y denunciar cuanto antes.
Conclusión
Los Tribunales están siendo conscientes de la dificultad que entraña la reconstrucción técnica exacta de las ciberestafas, cada vez más sofisticadas.
Por ello, están adoptando criterios eminentemente prácticos y realistas para evitar que gran parte de estos delitos queden impunes.
Cuidado.